Por Elsa M. Bruzzone; extraido de ALAI, América Latina en Movimiento
Organizada por el Foro Político Mundial, que dirige Mijail Gorrbachov, y con la colaboración del Parlamento Europeo a partir de la propuesta del Instituto Europeo de Investigación Sobre la Política de Aguas (IERPE), se realizó en BRUSELAS durante el 12 y 13 de febrero de 2009 la “CONFERENCIA HACER LA PAZ CON EL AGUA.” En ella se abordaron entre otros temas “los reservorios de agua dulce más ricos del mundo en el Siglo XXI: CANADÁ, CONTINENTE LATINOAMERICANO y RUSIA”; la situación crítica ocasionada por la contaminación de los recursos hídricos de EE UU, INDIA y CHINA, los problemas de AFRICA, (sic) y las regiones donde existen y se desarrollarán guerras por el agua: “el MEDITERRANEO y MEDIO ORIENTE (del MEDITERRANEO al ASIA CENTRAL pasando por el ASIA ANTERIOR).”
El motivo de la misma fue la elaboración de un PROTOCOLO MUNDIAL DEL AGUA (PME) para impedir la contaminación de los recursos hídricos y prevenir los conflictos en torno a la propiedad y acceso al agua. El mismo estará centrado “en la prevención de conflictos, la promoción del derecho al agua para todos y la salvaguardia del patrimonio hídrico mundial (léase Patrimonio de la Humanidad) a través de una gestión responsable y eficaz del agua que es un bien común.” La idea es establecer un inventario de leyes jurídicas y políticas - institucionales de naturaleza cooperativa transnacional para prevenir y resolver los conflictos. Apunta a la creación de una AUTORIDAD MUNDIAL DEL AGUA, coordinada con la ONU para resolver los conflictos, regular la utilización del recurso y aplicar sanciones, que vele por la parte normativa y judicial, que ponga límites al uso del agua como mercancía. Establece que los estados deben asumir el control del agua, pero acepta las concesiones a empresas privadas.